Emigrando – Parte I

Escribir esto no es una tarea sencilla, llevo aplazando estas líneas desde hace semanas, pero tengo claro que no quiero dejar BlogAtClock en el olvido. Trataré de contarlo todo desde el principio:

El día 31 de Julio cogí un avión en Madrid con destino Alicante. Creo que fue uno de los días más estresantes de mi vida… hacer una maleta con cosas para un año no es nada fácil, sobre todo si tienes que meter todo en un peso máximo de 25kg, (15kg maleta facturada + 10kg maleta de mano). Cuando el avión despegó, pese a que mi destino aún era España, ya empecé a sentir la distancia de todo lo que dejaba atrás y que, al fin, estaba de verdad logrando lo que tanto había deseado.

El avión aterrizó puntual en Alicante a las 22:00. Por delante tenía 8 horas de espera en el aeropuerto hasta coger el siguiente vuelo que me sacaría al fin de España. Fue una noche larga, conseguí un banco cerca de un enchufe para poder conectar el portátil, y al lado del mostrador donde debía volver a facturar mi maleta. Logré dormir unas horas en aquel incómodo banco, y a eso de las 3 de la mañana empezó a llegar una multitud de suecos. Creo que eran los primeros suecos que veía en mi vida. Fue sorprendente puesto que el mostrador de facturación no habría hasta las 4 de la mañana, y allí estaban todos ellos haciendo cola una hora antes.

De nuevo con puntualidad (pese a ser Ryanair), a las 6 de la mañana estaba montado en el avión que me lanzaría hacia esta nueva etapa. Por cierto, los aviones de Ryanair parecen de juguete; hacía 10 años que no viajaba en avión y veo que las cosas han cambiado mucho: ahora los asientos son de plástico y en lugar de regalarte cacahuetes te venden colonias durante el vuelo. El avión aterrizaba en Göteborg 2 minutos antes de lo previsto, y por fin pisaba tierra sueca. Es raro pensar que en unas horas has pasado de estar en tu casa con tu gente… a estar a 2.500km, en un sitio donde no conoces absolutamente a nadie.

Moviéndome entre la multitud de extraños, recogí mi maleta y salí del aeropuerto. Era un lugar muy pequeño para una ciudad grande como Göteborg, (la segunda más poblada de Suecia). Encontré un autobús que, supuse, me llevaría hasta mi próxima parada, la estación central. Me armé de valor y desempolvé mi pobre inglés para preguntarle al conductor si su autobus llevaba hasta la estación; el conductor asintió. Afortunadamente pude pagar con tarjeta de crédito, (aquí puedes pagar prácticamente en cualquier lado con tarjeta de crédito), fue una suerte puesto que no tenía dinero efectivo en koronas, (no conseguí cambiar en España). En el autobús conocí a dos españoles que acababan de llegar para pasar unos días de vacaciones. Fue un alivio poder comunicarme con alguien en mi idioma.

Llegué a la estación central de Göteborg. Perdido y arrastrando mis maletas, tuve que dar varías vueltas hasta localizar la oficina de venda de tickets de tren. Lo más gracioso del asunto es que en ese mismo momento no sabía cual sería mi siguiente parada. Era Sábado y el siguiente Lunes comenzaba mi curso de sueco en Borås, pero no había conseguido localizar a la persona que me proporcionaría alojamiento allí. Mi primera opción era moverme a Skövde (mi destino Erasmus para todo el año), donde tengo mi residencia, para el fin de semana, pero tampoco había logrado que me confirmaran que habría alguien en la recepción a mi llegada. Así que decidí que lo más inteligente (y barato) sería ir a Borås y buscar alojamiento temporal hasta contactar con el tipo que me alquilaría la habitación. De nuevo con mi improvisado inglés, compré el billete de tren a Borås, y encontré una tienda tipo Opencor donde pude comer algo por primera vez en muchas horas. Por primera vez vi tuve conciencia de la diferencia de precios respecto a España: un sandwich y una Coca-Cola casi 6 €.

Una vez en el tren, pasé todo el recorrido mirando por la ventana con la boca abierta, aquello era realmente bonito. Suecia tiene 97,500 lagos, y aquel día tuve la oportunidad de ver por primera vez algunos de ellos, un paisaje realmente envidiable.

Llegado a Borås hice un par de intentos por contactar con la persona que me alquilaría la habitación. Su móvil estaba apagado, por tanto estaba completamente tirado en un sitio del que no conocía nada. Afortunadamente, aquí en todas las estaciones de tren hay ordenadores con acceso a Internet, (2€/hora), y pude conectarme y encontrar la dirección de un buen young hostal. Me moví con las maletas hasta allí pero me encontré con que la recepción no abría hasta las 18.00. Eran las 12.00 así que tenía por delante unas cuantas horas muertas con las maletas arrastras. Decidí volver a la estación, era el único sitio que ya conocía y donde sabía que podía estar al resguardo del sol (aquel día hacía bastante calor). Pasaron las horas en la estación y finalmente me dirigí al young hostal. Conseguí una habitación compartida por 16,5 € la noche; afortunadamente no tuve que compartirla con nadie más.

Parque en el centro de Borås

Aquella noche conocí a mis primeros compañeros… traté de mantener mis primeras conversaciones en inglés… ciertamente no fue algo fácil, pero la sensación de estar empezando algo tan increíble lo compensaba con creces.

Al día siguiente volví a la estación para contactar con el tipo de la habitación. Esta vez tuve suerte y en un par de horas el tipo vino a recogerme. Me llevó en su coche hasta la habitación, mientras me hablaba en un inglés con acento pakistaní que para mi aquel día aún parecía un galimatías. Una vez en la habitación lo primero que percibí fue el odioso olor a curry, además del trabajo de limpieza que tendría que hacer… pero por 125 € el mes aquello parecía un palacio.

Mi habitación en Borås (Tunnslandgatan)

Vistas desde mi habitación en Borås

Me veo obligado a acelerar en mi relato, pues si sigo narrando día a día esto terminaría siendo un coñazo soporífero, (muchos detalles los he dado a modo de ayuda para quien se vaya de Erasmus y lea esto dentro de un año).

Empezaron las clases, eramos 4 españoles, conocí a muchísima gente… Sinceramente, es demasiado complicado describir la experiencia de aquellas semanas. Cada día hacías algo completamente nuevo… nuevo e inesperado. Nunca hubiese podido imaginarme bañándome en ropa interior en el estrecho de Kattegat, o hablando con un turco de Estambul e imaginando como es su país, o haciendo 7 fiestas en 7 días, o corriendo a diario por bosques de cuento… Creo que lo único que puedo añadir es que si alguien mientras lee estas líneas está dudando solicitar la beca Erasmus (o emigrar de España de otra forma), ¡hazlo!. Y quien no pueda hacerlo, siempre puede venir a visitarme a lo largo de este año :) .

Más sobre Borås y mi llegada a Skövde en el próximo post, (espero que se me atragante menos que este).

Gracias por seguir leyendo =)

Esta entrada fue publicada en Erasmus. Guarda el enlace permanente. Publica un comentario o deja un trackback: URL del Trackback.

9 Comentarios

  1. Koré
    Publicado 25/08/2009 en 23:14 | Permalink

    joder tienes la misma puta funda de portatil que yo, no se a ti pero a mi portatil le queda grande y es la mierda xD

  2. Publicado 25/08/2009 en 23:44 | Permalink

    Uhm, yo la uso para el macbook de aluminio de 13,3″ y queda mas o menos bien, no queda perfecta.. pero bastante apañada. Me costo 10 € con un raton de regalo, (ratón que no uso pq en OS X no va…)

  3. Virgina
    Publicado 30/08/2009 en 00:33 | Permalink

    Hola Javi! M alegro mucho que estés disfrutando tanto de tu experiencia, cuando Álvaro me decía que te habías ido ya, pensaba: pobre chico ahí solo hasta que se instale :P pero por lo que veo has sabido apañártelas bien y quieras que no es una experiencia más. Así que nada, espero que vivas intensamente (como creo que lo estás haciendo ya :p) todo el tiempo que estés allí.
    Ánimo y suerte ;)
    Un beso!

  4. Nacho / SiCk / Erudite
    Publicado 03/09/2009 en 23:09 | Permalink

    Sin duda te envidio. Una experiencia enriquecedora que te hará progresar (y mucho) como persona. Un saludo y a disfrutarlo.

  5. Roberto
    Publicado 04/09/2009 en 16:34 | Permalink

    Javi, me alegro por tí,

    esperamos que nos cuentes tus experiencias y nos vayas dando envidia,

    un abrazo

    P.D.: la vida no está para verla pasar si no para vivirla

  6. Alvaro Slaves
    Publicado 05/09/2009 en 23:02 | Permalink

    Hej hej!

    Waa tio, yo estuve viviendo en Halmstad y en Laholm, por unos días.

    Qué recuerdos! pasalo bien, y cuidadico con las noches de invierno, que puedes volverte loco.

  7. svodoba
    Publicado 23/09/2009 en 16:15 | Permalink

    Olé!!! Jejeje, cambiando algunos detalles me acabo de ver a mí hace un año y poco (y hace 9 cuando fui a Madrid a vivir) cuando llegué a Irlanda. Luego verás que todo se normaliza mucho, pero al principio te flashea todo. Es una sensacion que te hace sentir muy vivo, verdad?

    Pues nada! Suerte y a disfrutar. Lo mismo nos vemos alguna vez por allí, o por acá…

    Por si necesitas algo en Suecia, tengo varios buenos amigos suecos, y alguno/a menos buenos pero que encima viven alli.

    Al talego!

  8. Publicado 23/09/2009 en 18:15 | Permalink

    Joder, de veras, perdonad la falta de actualizaciones, pero no tengo tiempo para respirar. Dos mil millones de ‘Assignments’ y dos mil millones de fiestas :).

    Gracias a todos los que habéis dejado un comentario por aquí, se que os doy envidia :P. Fuera coñas, quien quiera venir por aquí de visita no tiene más que enviarme un email, ofrezco alojamiento gratis y fiesta :P

    Habrá sucesivas partes de este post.. lo prometo.

    PD: de donde son tus amigos svodoba?

  9. svodoba
    Publicado 24/09/2009 en 11:00 | Permalink

    De Estocolmo todos, aunque un colega mio español que trabaja aqui conmigo en Dublin hizo tambien la Erasmus en Goteborg. Si necesitas alguna info le puedo preguntar…

Publicar un Comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con un *

*
*

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>